domingo, 14 de octubre de 2012

Cuánto perdemos por mantener la "seguridad"!



En el proceso normal de crecimiento aprendemos por ensayo y error, poniendo nuestras vidas y nuestro mundo a prueba tan libre e ininterrumpidamente como sea posible.” Fritz Perls, El Enfoque Guestáltico Testimonios de Terapia 1.

Si esto es así, entonces me pregunto ¿cómo me interrumpo a mí misma en este proceso de crecimiento personal? Si los seres humanos aprendemos por ensayo y error qué nos lleva a detener este sano circuito?La imagen que viene automáticamente a mi mente es “error = miedo, error = pérdida, error = marginación, error = paralización”. Sin embargo, al mismo tiempo, me doy cuenta que en aquellos momentos en que nos arriesgamos aceptando que el miedo, la pérdida, la marginación y la paralización también pueden formar parte de este proceso, y aún estando ellos presentes nos arriesgamos, es ahí cuando realmente crecemos y aprendemos. ¡Cuánto podemos ganar saliendo de la burbuja de la seguridad!

¿Cuántas cosas te estás perdiendo vivir, experimentar y sentir por evitar estas emociones o resultados "socialmente negativas"?¿O te lo estás perdiendo por creer que sólo se pueden dar pasos en la vida cuando las cosas “están perfectas” o cuando tenemos “garantías de que van a salir bien”?

El aprendizaje por ensayo y error es una oportunidad para avanzar,  tanto con las emociones agradables como con las desagradables, pero más allá de eso nos posibilita avanzar y crecer. Es una opción para salir de la zona de confort que nos protege y al mismo tiempo nos limita. A través de la educación, desde niños nos vemos forzados a aprender demasiados “Cuidado con ...!”, entonces nos falta gran parte de la intuición animal respecto de lo que es el procedimiento natural de aprendizaje.

Dice Fritz Perls: "Imaginen un gatito trepando a un árbol. Está comprometido en experimentar. Pone a prueba su balance, prueba su fuerza y su agilidad. Pero la mamá gata no lo deja en paz; insiste en que baje de ahí. "Te puedes quebrar el pescuezo, gatito malo", le dice. ¡Cómo interrumpiría una situación así el placer de crecer que siente el gatito! Incluso llegaría a interrumpir el proceso mismo del crecimiento. Afortunadamente los gatos no se comportan en forma tan estúpida. Ellos dejan la búsqueda de la seguridad a los seres humanos”. 

¿Si te diera igual perder, equivocarte o “llorar” qué harías o dejarías de hacer con tu libertad en este momento? ¿ Cómo darías un paso más? 

Ana Mariani

viernes, 5 de octubre de 2012

lunes, 1 de octubre de 2012

martes, 25 de septiembre de 2012

Creatividad a tu medida

Cuando te digo: “Ahora, piensa en alguien creativo, quién se viene a tu mente?” ¿Cómo es esa persona? ¿Qué tiene en común y diferente contigo?

La creatividad se ha definido tradicionalmente como pensamiento original o imaginación constructiva utilizada en la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales.

Esta definición, como también las personas que vienen a mi mente cuando pienso en “creativos” parecen, a simple vista, bastante alejados de mí y de mi vida cotidiana. Me cuesta identificarme con esta habilidad definida de manera tan abstracta. Sin embargo, por contrapartida, en la actualidad es muy común oír frases como “tienes que ser creativo, tú puedes ser más original, etc. etc.” como si fuese algo fácil de llevar a cabo o de poner en práctica. Y hasta inclusive, en algunas ocasiones, alguien te dice: “utiliza tu creatividad”, como dando por supuesto que ese recurso ya está en ti. Y aunque estoy segura, de que los seres humanos tenemos esta potencialidad, no disfruto de ella cuando lo vivo como un imperativo social que se ha puesto de moda. Aparece como una sobreexigencia centrada en la obligación de generar soluciones exóticas que no respetan los procesos o los tiempos de cada persona.

Confío plenamente en la “creatividad personal” como la salida para construir nuevas perspectivas en un momento de crisis social. Es decir, confío en una creatividad ajustada a las necesidades de cada persona, la “creatividad a tu medida”, utilizada para avanzar solo aquel paso que necesitas dar en este momento, no todos aquellos pasos que a los demás les gustaría que des. La creatividad como respeto a tu espontaneidad, y no como una obligación. Una vez, leí en un libro, que los seres humanos dentro de los sistemas de los que formamos parte, no tenemos “problemas” tenemos “dificultades”. Y esa “dificultad” se transforma en un “problema” cuando repetimos sin éxito, una y otra vez las mismas acciones para resolverla. Quizás la “creatividad a tu medida”, empieza por revisar qué has hecho hasta este momento qué no te ha dado resultado? Y a partir de allí, ahora qué se te ocurre probar de un modo diferente?

jueves, 13 de septiembre de 2012

NUESTRA ILUSION SIN REALIDAD


¿Es real la realidad? Leí esta pregunta en el libro de Paul Watzlawick cuando estaba en la Universidad y afortunadamente esta mágica interrogación me ha acompañado como herramienta de trabajo y de vida desde ese momento. ¿Es real tu realidad? Y sino lo fuera ¿Qué otras opciones tendrías?
Las metáforas, sueños y fantasías que responden a esta pregunta favorecen el desarrollo de la creatividad y de la expresión de la espontaneidad y del aprendizaje.

Watzlawick se definía a sí mismo como un “constructivista radical”, el planteo básico del constructivismo es que la realidad no existe como hecho objetivo, sino que es una construcción más dentro de las construcciones mentales que realiza una persona a partir de la interacción permanente con su entorno.
Entonces, si la realidad es una construcción, desde dónde o cómo podemos construir realidades más saludables, más coherentes con la satisfacción de nuestras necesidades, más enriquecidas con las ilusiones y fantasías de los demás?

Ampliamos opciones cuando nos damos cuenta que nuestras posibilidades no se reducen únicamente a la realidad que vemos desde nuestras gafas. Cuántas veces nos hemos sentido bloqueados por encontrarnos con un entorno, con “una realidad” diferente de nuestras expectativas. Cuánta frustración, depresión, tristeza, enfado aparece al creer ingenuamente que es real esa realidad que estamos viviendo. Watzlawick escribía: “ Creer que la propia visión de la realidad es la realidad misma, es una peligrosa ilusión, pero se hace aún más peligrosa si se la vincula a la misión mesiánica de sentirse en la obligación de explicar y organizar el mundo de acuerdo con ella, sin que importe el mundo lo que quiera o no. La negativa a plegarse a una determinada visión de la realidad, la “osadía” de pretender atenerse a la propia visión del mundo y de querer ser feliz a su propia manera, es tachada de THINK CRIME (crimen del pensamiento)”.

Frente a este aprendido punto ciego, existen herramientas que nos ayudan a ampliar la mirada que construye nuestra realidad. Así como en algunas escuelas de psicoterapia se utilizan los reencuadres o las metáforas como herramienta, en el caso de  la psicoterapia gestalt, podemos apoyarnos en las dinámicas de “fantasías dirigidas”. La Terapia Gestalt de Fritz Perls utiliza la fantasía con cuatro finalidades principales: "1) establecer contacto con un acontecimiento, un sentimiento o una característica personal resistida; 2) restablecer contacto con una persona que no esta disponible, o con una situación inconclusa; 3) explorar lo desconocido; 4) explorar los aspectos nuevos o desacostumbrados de uno mismo (Polster, 1973/1980, p. 241).

Si por un instante fantaseas y sientes que esta realidad en la que vives, no es real ... y de repente estás en un contexto libre de limitaciones, de sobre-exigencias o  pre-conceptos morales ¿qué ves? ¿qué creas diferente? ¿Qué camino te impulsas a explorar  para conseguir aquello que necesitas?

¿Qué surge desde ti, desde tu cuerpo, desde tu emoción y fantasía si lo que ahora crees real no lo es?

Ana Mariani


Gracias a las obras maestras de Paul Watzlawick (lingüista, filólogo, filósofo y psicólogo austríaco que murió el último 31 de marzo a los 85 años en Palo Alto, California) y a Friedrich Salomon Perls (8 de julio de 1893, Berlín, Alemania - 14 de marzo de 1970, Chicago, EE. UU.) conocido como Fritz Perls, médico neuropsiquiatra y psicoanalista, fue el creador, junto con su esposa, Laura Perls, de la Terapia Gestalt. Anarquista y judío.

viernes, 31 de agosto de 2012

Tomar decisiones

¿Qué emociones, sensaciones, reacciones se activan cuando nos acercamos a tomar una decisión? Pueden ser decisiones laborales, sobre viajes o vacaciones, sobre alquilar o comprar, sobre cómo vestir cada día, si llamar o enviar un mail, qué comer, qué estudiar, etc. etc?Efectivamente todo el tiempo estamos eligiendo entre diferentes alternativas, desde lo más cotidiano hasta aquello más extraordinario, ¿pero cuántas veces realmente decidimos?

Elegir y decidir no son equivalentes. Según Silvia Gelvan de Veinstein, elegir supone clasificar y valorar diferentes posibilidades. En cambio, decidir confirma la elección teniendo en cuenta las consecuencias de la misma y de acuerdo con eso, obrar. Es decir, que decidir implica accionar en la dirección elegida, mientras que elegir se limita a optar. Hay personas que pueden elegir, sin llegar a decidirse, por ejemplo, "Quiero aprender a tocar el piano ", pero no comienzan a tomar clases para ello.
Entonces, me pregunto, qué nos impide pasar a la acción? Seguramente para cada persona hay una respuesta diferente, sin embargo, en muchas ocasiones, de manera subyacente a la duda, la paralización, la indiferencia, la desmotivación, lo que hay es MIEDO. El miedo a no poder tenerlo todo, el miedo a las consecuencias, el miedo a ser juzgado, el miedo al "rechazo" o al "error"... 
Si decido, algo gano y algo pierdo. Mientras elegimos sin decidirnos, nos mantenemos en un plano mental, el cual es útil en una primera fase, porque nos ayuda a analizar diferentes opciones, implicaciones, posibles consecuencias sin tener que arriesgarnos. ¿Pero qué pasa si nos quedamos estancados en ese plano?. ¿Cuántas "elecciones no intentadas" podemos acumular en nuestro interior? ¿Cómo impacta esta falta  de movimiento en nuestro cuerpo, en nuestras emociones, en nuestro estado de ánimo, en nuestras relaciones?
En ocasiones, aparecen sentimientos de frustración, envidia, enfado, angustia o ansiedad producto de este encuentro de energías contrapuestas o complementarias. Impulsos que quieren avanzar hacia lo deseado contra los que nos quieren "proteger" manteniéndonos en una zona de confort, en lo conocido.
Imagino estas energías como el encuentro de tres generaciones en nuestro interior, el "niño", "el padre" y el "abuelo". La energía del niño que busca el placer inmediato, disfrutar y jugar, pidiendo que se cumpla todo lo que desea en ese momento sin pensar en las consecuencias. Por otra parte, la energía del padre que quiere hacer las cosas bien, mide, valora, analiza, busca garantías y se protege frente a todo lo que pueda afectar sus resultados en el futuro. Y finalmente, el abuelo, que ya ha vivido mucho, y ahora siente su cuerpo y su mente cansados, entonces decide centrarse en lo que le pide su emoción.
Si cuando decidimos en nuestra vida, sólo escuchamos a uno de ellos, solamente a nuestro "niño", o al  "padre" o al "abuelo" , seguramente hay una parte de nosotros que queda abandonada. Podemos integrar estas voces internas en lugar de expulsarlas, silenciarlas o enfrentarlas. ¿cómo es decidir  aquí y ahora  con nuestro cuerpo, nuestra emoción y nuestra cognición?
Tomar decisiones jugando, experimentando y deseando lo que queremos como "niños", aprendiendo del ensayo y del error. Analizando ventajas y desventajas como el "padre", para avanzar cuidando de nosotros mismos y por consecuencia de los demás, y  sintiendo el calor de la emoción con el corazón del "abuelo".



Ana Mariani
Dedicado a mis voces, a Daniel (mi padre), Galo (mi abuelo) y a Anita (mi niña interior).









miércoles, 15 de agosto de 2012

Honrar la vida

HONRAR LA VIDA
Letra de la canción de Eladia Blázquez
Nó 
Permanecer y transcurrir 
no es es perdurar, no es existir, 
ni honrar la vida! 
Hay tantas maneras de no ser 
tanta conciencia sin saber, 
adormecida... 
Merecer la vida, no es callar y consentir 
tantas injusticias repetidas... 
Es una virtud, es dignidad 
y es la actitud de identidad 
más difinida! 
Eso de durar y transcurrir 
no nos dá derecho a presumir, 
porque no es lo mismo que vivir 
honrar la vida! 

Nó 
Permanecer y transcurrir 
no siempre quiere sugerir 
honrar la vida! 
Hay tanta pequeña vanidad 
en nuestra tonta humanidad 
enceguecida. 
Merecer la vida es erguirse vertical 
más allá del mal, de las caídas... 
Es igual que darle a la verdad 
y a nuestra propia libertad 
la bienvenida! 
Eso de durar y transcurrir 
no nos da derecho a presumir 
porque no es lo mismo que vivir 
honrar la vida!



Para mi amiga Carine y su hija Carla con muchísimo amor
Ana Mariani